Argentina actualiza su sistema de etiquetas de eficiencia energética (EEE) y, aunque a simple vista parezca solo un rediseño, el cambio es mucho más profundo. Desde ahora, las etiquetas no solo se ven distintas: informan mejor, comparan más fácil y se alinean con los estándares actuales de consumo y tecnología.
Si estás pensando en comprar un electrodoméstico, renovar tu casa o simplemente querés pagar menos de luz esto te va a servir.

Las EEE clasifican a los productos eléctricos según su nivel de eficiencia energética, usando una escala de letras que va de A (más eficiente) a G (menos eficiente). Cuanto más cerca de la A, menos energía consume el producto para hacer lo mismo.
Estas etiquetas te muestran, de forma rápida y visual:
- La clase de eficiencia energética
- El consumo de energía en uso normal
- Acceso a la ficha técnica del producto
¿En qué productos vas a encontrar estas etiquetas?
En Argentina, las etiquetas son obligatorias en electrodomésticos como:
- Aires acondicionados
- Heladeras y freezers
- Lavarropas
- Televisores
- Lámparas
- Microondas
También existen etiquetas opcionales para otros productos, como viviendas prefabricadas y vehículos
El sistema anterior estaba vigente desde 1999, pero la tecnología cambió (y mucho). Por eso, la Resolución 438/2024 actualiza el reglamento técnico para adaptarlo a los equipos actuales, nuevos hábitos de consumo y estándares internacionales
En resumen: las etiquetas viejas ya no alcanzaban para explicar los productos de hoy.
Acá está lo importante, versión rápida 👇

Se elimina la confusión de A+, A++ y A+++.
Ahora todos los productos usan una única escala de A a G, mucho más clara y comparable

Los fabricantes podrán declarar la eficiencia mediante DDJJ, siempre con respaldo de ensayos en laboratorios habilitados.

La etiqueta incorpora una banda central del color correspondiente a la eficiencia del producto, lo que hace más intuitiva la lectura.

Todas las etiquetas incluyen un QR que te lleva directo a la ficha técnica completa del producto. Más transparencia, menos letra chica.

Ya no alcanza con mostrarla en el local físico: las etiquetas deben aparecer en catálogos y ventas online
Siguen la lógica de las etiquetas anteriores, pero suman mejoras clave:
- Indicador claro de eficiencia energética
- Escala homogénea para todos los productos
- Datos identificatorios del equipo
- Norma IRAM de referencia
- Código QR para ampliar información

Todo está pensado para que, en segundos, sepas qué tan eficiente es lo que estás por comprar
Las etiquetas nuevas y las anteriores convivirán hasta marzo de 2028.
Durante este período, vas a ver ambos modelos en el mercado mientras fabricantes, importadores y comercios se adaptan al nuevo sistema nuevaseee.
Más allá de la normativa, el impacto es directo en tu bolsillo:
- Elegís productos que consumen menos energía
- Bajás el gasto en la factura de luz
- Comparás fácil entre modelos
- Reducís el impacto ambiental
En pocas palabras: mejor información = mejores decisiones.
Las nuevas etiquetas de eficiencia energética marcan un paso adelante en cómo elegimos tecnología para el hogar. Son más claras, más modernas y pensadas para el consumidor real, no solo para cumplir una norma.
Si vas a comprar, mirá la etiqueta, escaneá el QR y elegí con datos. Así de simple.
