El Día de Internet Segura es un buen momento para recordar que los ataques digitales siguen evolucionando. Según el informe M-Trends 2025 de Mandiant, el robo de credenciales (18%) ya superó al phishing (16%) como vector de ataque en América, quedando solo detrás de la explotación de vulnerabilidades (28%).
Además, el tiempo promedio de detección de intrusiones en la región es de 10 días, mientras que en casos de ransomware se reduce a 6 días, y el 62% de las víctimas descubre el ataque recién cuando los delincuentes lo notifican, lo que evidencia la necesidad de adoptar defensas proactivas.
Los mensajes de phishing siguen siendo una de las principales puertas de entrada: correos que aparentan provenir de bancos, empresas o contactos conocidos y que buscan que el usuario haga clic en enlaces maliciosos o comparta información sensible.
A continuación, cinco recomendaciones clave para reforzar la seguridad en Gmail.
Antes de interactuar con cualquier correo, revisá cuidadosamente la dirección de envío. Los atacantes suelen utilizar dominios muy similares a los oficiales, con cambios mínimos de caracteres. Si el mensaje resulta sospechoso, marcá el correo como phishing para que Gmail lo bloquee automáticamente.
Pasar el cursor sobre los enlaces permite ver la URL real de destino. Si la dirección no coincide con el contexto del mensaje o utiliza acortadores sospechosos, evitá abrirla. Gmail integra protecciones automáticas en Web, Android e iOS para bloquear enlaces peligrosos.
Ninguna entidad bancaria ni organismo oficial solicita contraseñas, datos personales o números de tarjeta por email. Para comunicaciones sensibles, Gmail ofrece herramientas como el Modo Confidencial, que limita la copia, descarga o reenvío del mensaje, además de funciones de cifrado que protegen la información en tránsito y almacenamiento.
La autenticación multifactor agrega una capa extra de seguridad. Incluso si un atacante obtiene tu contraseña, no podrá ingresar a la cuenta sin el segundo factor de verificación, como un código en el celular o una llave de seguridad.
Gmail utiliza inteligencia artificial para advertir sobre correos potencialmente peligrosos. Ignorar estas alertas aumenta el riesgo: reportar mensajes sospechosos ayuda a mejorar la detección global de amenazas y protege a otros usuarios.
Bajo un modelo de Zero Trust (Confianza Cero), Gmail logra bloquear más del 99,9% del spam, phishing y malware, mientras que los nuevos modelos de inteligencia artificial detectan un 20% más de spam y analizan millones de reportes en tiempo real.
Para maximizar la protección, Google recomienda adoptar Passkeys (claves de acceso sin contraseña), mantener activadas las verificaciones de seguridad y reportar cualquier intento de ataque.
La seguridad digital ya no depende solo de la plataforma, sino también de los hábitos del usuario. Verificar remitentes, evitar enlaces sospechoschos y activar la autenticación multifactor siguen siendo medidas simples que marcan la diferencia frente a ataques cada vez más sofisticados.
